وَإِذْ أَخَذْنَا مِيثَـٰقَكُمْ لَا تَسْفِكُونَ دِمَآءَكُمْ وَلَا تُخْرِجُونَ أَنفُسَكُم مِّن دِيَـٰرِكُمْ ثُمَّ أَقْرَرْتُمْ وَأَنتُمْ تَشْهَدُونَ
Y [recuerden] cuando celebré un pacto con ustedes: "No derramarán su sangre ni se expulsarán de sus hogares", lo aceptaron y fueron testigos de ello.