إِذْ هَمَّت طَّآئِفَتَانِ مِنكُمْ أَن تَفْشَلَا وَٱللَّهُ وَلِيُّهُمَا ۗ وَعَلَى ٱللَّهِ فَلْيَتَوَكَّلِ ٱلْمُؤْمِنُونَ
Cuando dos de tus tropas estuvieron a punto de perder el coraje, pero Dios era su Protector y es a Dios que los creyentes deben encomendarse.